Vivienda, sanidad y paro centran los reproches en el primer debate electoral andaluz

Primer debate elecciones den Andalucía 2026

Sevilla, 6 de mayo de 2026. El primer debate televisado de la campaña electoral andaluza reunió a los cinco candidatos principales (PP, PSOE, Vox, Por Andalucía y Adelante Andalucía) en un ambiente tenso marcado por frecuentes interrupciones. Los aspirantes confrontaron sus posturas sobre vivienda, salud y empleo, intercambiando reproches y propuestas contrastadas. Juanma Moreno (PP) defendió la gestión de su gobierno, mientras María Jesús Montero (PSOE), Manuel Gavira (Vox) y Antonio Maíllo (Por Andalucía) le reprocharon carencias en políticas sociales. José Ignacio García (Adelante) aportó la perspectiva de la izquierda rupturista.

Vivienda, punto de fricción inicial

En el primer bloque, dedicado a la vivienda, todos los candidatos de la oposición se centraron en criticar la política del PP. Moreno (PP), en respuesta, destacó sus logros en materia habitacional: dijo que durante su mandato “se ha cuatriplicado el número de viviendas de protección oficial en la comunidad” y atribuyó este aumento a la “estabilidad política”, las reformas, la bajada de impuestos y la simplificación administrativa, factores que, aseguró, han hecho que “Andalucía ha crecido más que la media de España”.

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Montero (PSOE), por su parte, denunció la “paradoja” de una economía en crecimiento con serias dificultades de acceso a la vivienda. Afirmó que actualmente se da “una economía en crecimiento” pero con familias que no pueden comprar vivienda, y sostuvo que ésta “es un derecho” frente al “negocio del PP”.

Maíllo (Por Andalucía) criticó la actuación del Gobierno regional, acusándolo de no regular el mercado: “usted no ha regulado nada y ha implantado la ley de la selva”.

Vox centró sus intervenciones en la inmigración como supuesta causa de la crisis habitacional. Su candidato, Manuel Gavira, aseguró que “en Andalucía no se construye lo suficiente y sigue viniendo gente de fuera”, defendiendo la “prioridad nacional” en el acceso a la vivienda.

Este mensaje llevó aun duro cruce con García (Adelante Andalucía), quien tildó la propuesta de Vox de “engaño” y acusó a Gavira de culpar falsamente a los inmigrantes de los problemas de vivienda: “usted está pretendiendo engañarnos a los andaluces y decirnos que la gente no tiene vivienda por culpa de un chaval que llega de Senegal”.

Sanidad y empleo en el foco

En el bloque dedicado a sanidad y empleo, Moreno (PP) prometió impulsar una “Ley de Garantía Sanitaria”para blindar el presupuesto en salud y aumentar progresivamente el personal sanitario. En este sentido, dijo que “va a tener que aumentarse también el número de profesionales sanitarios año tras año”. De este modo, situó a la salud pública entre sus prioridades de legislatura.

Montero (PSOE) respondió poniendo el acento en las listas de espera y la calidad del servicio. Criticó las demoras en atención sanitaria, afirmando que “un lío es el que tienen las familias cuando tienen que esperar meses” para recibir pruebas diagnósticas o intervenciones quirúrgicas. Tanto ella como Maíllo (Por Andalucía) subrayaron que Andalucía registra la tasa de paro más alta del país, recordando que la comunidad es “la que más paro tiene de España”. Gavira (Vox) añadió que “uno de cada cuatro parados que hay en España es andaluz”, cifra confirmada por las estadísticas oficiales.

Maíllo (Por Andalucía) también aludió a la financiación autonómica: recordó un acuerdo parlamentario de 2018 suscrito por PP, PSOE e IU que demandaba unos 4.000 millones adicionales para Andalucía . Con ello, vinculó la demanda de recursos con la necesidad de mejorar las oportunidades en la comunidad. Sin embargo, en el debate apenas hubo tiempo para discutir medidas concretas de empleo o agricultura, siendo los reproches lo más destacado.

Debate confrontado y ausencia de Andalucistas

El desarrollo del debate resultó caótico en varios momentos, con constantes interrupciones y solapamientos entre los participantes . En conjunto, el tono fue combativo: mientras los partidos de izquierda centraron sus ataques en cuestionar la gestión del PP, Vox acudió al debate con un discurso focalizado en inmigración y prioridad nacional. Cada candidato defendió así su propio enfoque: estabilidad y gestión fiscal (Moreno), rescate de lo público (Montero), proteccionismo en vivienda (Gavira) o cambio estructural (Maíllo y García).

Fuera del plató, la coalición Andalucista -con una importante representación local- había reclamado participar en el debate para garantizar “pluralidad y representación real” de las voces andaluzas, que finalmente quedó relegada. La ausencia de la formación Andalucista fue señalada en medios como un hueco informativo en la contienda electoral.