Sevilla, 23 de julio de 2025. La Junta de Andalucía ha respaldado una nueva operación de exportación de 4.200 toneladas de biomasa forestal desde el Puerto de Sevilla, destinada a instalaciones de generación eléctrica en la región francesa de Provenza y Costa Azul. La carga se realizó en el muelle de Batán a bordo del buque MV Tevfik Bey, con presencia institucional y seguimiento técnico de autoridades regionales y empresariales.
Se trata de un paso más en un modelo de colaboración público‑privada que pretende convertir el aprovechamiento forestal en una palanca para el desarrollo rural, la prevención de incendios y el impulso de la economía circular. La empresa sevillana Novalis, con apoyo logístico de Estibadora Sevillana, coordinó el embarque de esta biomasa, que procede de trabajos de mejora selvícola en montes andaluces.
Nodo estratégico para la biomasa
El Puerto de Sevilla ha consolidado su papel como nodo logístico clave en la exportación de biomasa, gracias a su ubicación estratégica, capacidad de almacenamiento y conexiones con otros puertos europeos. Según la Autoridad Portuaria, desde 2019 se han gestionado más de 400.000 toneladas de biomasa —que incluyen astillas de madera, corcho y hueso de aceituna— en operaciones originadas en Sevilla y otras terminales andaluzas.
Además, se estima que solo Novalis ha gestionado más de 100.000 toneladas, mientras que la exportación total de biomasa andaluza supera las 640.000 toneladas, con destinos como Italia, Dinamarca o Suecia.
Valor ambiental y desarrollo rural
Desde la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente se ha defendido que este modelo de explotación contribuye a mejorar la estructura del monte, reducir la carga de combustible vegetal y abrir canales de valorización económica sin comprometer el valor ecológico de los montes. Se enmarca en el Plan Forestal Andaluz Horizonte 2030, que promueve la ordenación, certificación y aprovechamiento responsable del patrimonio forestal andaluz.
El director general de Política Forestal y Biodiversidad, Juan Ramón Pérez Valenzuela, ha señalado que la gestión selvícola activa permite una regeneración natural más saludable del monte, genera empleo rural y contribuye a fijar población en áreas despobladas. Asimismo, ha subrayado que enviar biomasa a mercados como Marsella o Estocolmo demuestra cómo la gestión forestal responsable se alinea con soluciones climáticas globales.
Evento institucional en el Puerto
La carga contó con la presencia del presidente de la Autoridad Portuaria, Rafael Carmona, la delegada territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Inmaculada Gallardo, y otros responsables de la Junta. Carmona defendió que la proximidad a zonas productoras y la experiencia logística posicionan al Puerto de Sevilla como un actor estratégico en la economía verde.
Carmona también resaltó que la contribución al modelo circular se extiende a otros tráficos, como el del vidrio reciclado, que ha superado las 260.000 toneladas en los últimos años. Por su parte, Antonio Martínez, director general de Novalis, afirmó que la biomasa leñosa ofrece una oportunidad económica real para los pueblos del entorno rural y contribuye a combatir la despoblación forestal mediante su aprovechamiento productivo.
Aplicación del modelo y balance
Este proyecto ejemplifica la línea estratégica promovida por la Junta: unir sostenibilidad ambiental y valor económico, sin resignar ni turismo ni biodiversidad. Se trata de transformar residuos forestales en energía limpia, cumpliendo con los objetivos de descarbonización europeos y reduciendo la dependencia de combustibles fósiles.
El modelo ha permitido rentabilizar subproductos del monte, reforzar procesos de certificación forestal (como PEFC) y movilizar recursos financieros y humanos en el territorio. Desde 2019, las exportaciones han sumado más de 400.000 toneladas, gestionadas desde Sevilla, Huelva, Puerto Real y Almería.
Impacto territorial
La inversión media prevista en el Plan Forestal Andaluz ronda los 300 millones € anuales hasta 2030, concentrada en la gestión activa del monte, el impulso a los aprovechamientos de madera (dotados con 7,2 M €) y otras medidas de fortalecimiento económico en el entorno rural, como la certificación sostenible.
El acto de exportación constituye un mensaje claro de alianzas público‑privadas, en el que los Gobiernos regionales y operadores logísticos avanzan hacia un propósito común: ofrecer un modelo forestal moderno, competitivo y respetuoso con el medio ambiente.
