Sevilla afronta una ola de calor extrema con temperaturas de hasta 44 °C y un aumento de los efectos sobre la salud

Sevilla, 8 de agosto de 2025. La provincia de Sevilla vive desde esta semana un nuevo episodio de calor extremo que, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), se prolongará varios días y podría convertirse en la ola de calor más larga de este verano. Las máximas oscilarán entre los 42 y 44 °C en diferentes municipios, con especial incidencia en las comarcas de la Campiña, la Sierra Sur y el Valle del Guadalquivir. El aviso meteorológico vigente es de nivel naranja, aunque no se descarta que en las próximas jornadas pase a rojo en algunas zonas.

La capital hispalense y varias localidades ya han superado registros habituales para estas fechas. Según datos de la Aemet, Écija se ha situado entre los puntos más calurosos de España, rozando los 45 °C en algunas jornadas. Este incremento térmico coincide con la previsión de que agosto sea uno de los meses más cálidos de los últimos años en Andalucía.

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El calor no solo se está dejando sentir en los termómetros, sino también en la salud de la población. En Sevilla capital, el número de muertes atribuibles a las altas temperaturas se ha multiplicado por cinco respecto al mismo periodo del año anterior. Fuentes sanitarias señalan que los servicios de urgencias han atendido a un elevado número de pacientes con golpes de calor, deshidrataciones y agravamiento de patologías crónicas, especialmente en personas mayores y colectivos vulnerables.

La Junta de Andalucía mantiene activado el Plan Andaluz para la Prevención de los Efectos de las Temperaturas Extremas, que incluye la coordinación de centros sanitarios, la difusión de recomendaciones a la población y la atención especial a residencias de mayores. Entre las medidas más urgentes, se insiste en la hidratación frecuente, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y reducir la actividad física intensa al aire libre.

En paralelo, algunos municipios están adoptando iniciativas propias para mitigar el impacto de la ola de calor. En la provincia, se ha detectado un notable aumento en la instalación de equipos de aire acondicionado, hasta el punto de que empresas del sector han registrado listas de espera de una semana para atender la demanda. También se han habilitado espacios públicos climatizados como centros de día y bibliotecas para que vecinos sin sistemas de refrigeración puedan refugiarse en las horas más críticas.

La Aemet advierte además del riesgo de fenómenos asociados, como los llamados “reventones secos” y la formación de tormentas con descargas eléctricas, que podrían producirse en zonas de interior debido a la inestabilidad atmosférica generada por el contraste térmico. Estos episodios, aunque menos frecuentes, pueden provocar ráfagas de viento súbitas y aumentar el peligro de incendios forestales.

Las previsiones apuntan a que la ola de calor se prolongará al menos hasta mediados de la próxima semana, con un posible alivio térmico a partir de entonces. Hasta ese momento, las autoridades locales y regionales insisten en la importancia de extremar la precaución, protegerse del sol y prestar atención a las recomendaciones oficiales para evitar incidentes graves.