Sevilla, 13 de julio de 2025. ¿Cansado de las series de siempre? ¿Buscas algo que te enganche, te haga pensar y, de paso, te reviente un poco la cabeza (en el buen sentido)? Este verano es el momento perfecto para sumergirte en Severance (o Separación, en español), una serie que mezcla suspense, ciencia ficción y una crítica brutal a cómo trabajamos y vivimos hoy en día.
¿De qué va Severance?
Imagínate esto: una empresa ofrece un procedimiento quirúrgico que te separa en dos personas. Una que sólo existe en el trabajo (el “innie” o «dentri») y otra que vive su vida normal sin recordar nada del trabajo (el “outie” o «fueri»). Suena ideal, ¿no? Adiós estrés laboral, cero correos a medianoche. Pero claro, como todo lo que parece perfecto, hay un lado oscuro… muy oscuro.
A lo largo de sus dos temporadas (sí, ya hay dos disponibles, así que no te vas a quedar colgado), la serie te va metiendo cada vez más en los pasillos fríos y asépticos de Lumon Industries, donde cuatro trabajadores Mark Scout (interpretado por Adam Scott), Helly R. (Britt Lower), Irving Bailiff (John Turturro) y Dylan George (Zach Cherry), viven una existencia aislada y misteriosa, sin saber siquiera que propósito tiene su propio trabajo, que consiste en agrupar números en un ordenador retro.
¿Por qué tienes que verla?
Además de tener una estética increíble (muy Kubrick meets Black Mirror), lo mejor de Severance es cómo pone el dedo en la llaga de cosas que todos sentimos pero no siempre decimos:
¿Somos la misma persona dentro y fuera del trabajo?
La serie te enfrenta a esta pregunta de forma literal. Y la respuesta no es nada cómoda. ¿Qué pasa si tu «yo laboral» empieza a tener conciencia propia y se da cuenta de que vive encerrado en una oficina, sin poder salir jamás? Es más, ¿es tu «yo exterior» exclusivamente «El tú que eres»? Hasta que punto el trabajo nos define y nos moldea, o hasta que punto nuestros problemas personales nos afectan a la hora de trabajar.
¿Te importa realmente lo que haces… o solo necesitas el sueldo?
El retrato que hace Severance de la vida laboral es tan absurdo como inquietante. Es una «gran metáfora sobre el horror que es trabajar» y una crítica mordaz al mundo laboral moderno. Muchos de los personajes no saben para qué sirve su trabajo. Pero siguen ahí, porque del otro lado hay una vida que mantener, un consumo que alimentar… aunque en el fondo de sus conciencias sospechen que en realidad pueden estar contribuyendo a destruir el planeta. ¿Te suena?
¿Las empresas nos tratan como adultos o como niños obedientes?
Si alguna vez te premiaron con una pizza por trabajar hasta tarde o tuviste que hacer “dinámicas de equipo” ridículas, te vas a sentir identificado. En Severance, la cultura corporativa es casi una secta. Y lo peor: los empleados ni siquiera saben si son esclavos, robots o simples engranajes.
En todas estas reflexiones, y otras (como por qué se sometería alguien a la separación), trata de profundizar la serie de forma inteligente y sutil, y por ello, por tratar de hacernos pensar, es tan recomendable esta serie.
¿Con qué te vas a encontrar?
- Un elenco brillante, con Adam Scott a la cabeza, y dos destacados pesos pesados de la interpretación como John Turturro y Christopher Walken.
- Una historia que arranca con calma, pero que te atrapa con sus misterios y su rareza.
- Momentos visuales y musicales que se te quedan grabados.
- Y, sobre todo, una sensación incómoda pero adictiva: la de que quizás esto no es tan ciencia ficción como creemos.
Severance es la serie ideal para maratonear este verano si te gusta el suspenso inteligente, si estás medio harto del trabajo (¿quién no?), o si simplemente quieres una historia distinta que te haga pensar en lo que estás haciendo con tu vida.
Disponible en Apple TV+. Dos temporadas. Y no, no es solo para fans de la ciencia ficción: es para cualquiera que alguna vez haya mirado el reloj en la oficina y pensado “¿Qué hago aquí?”
