Más de 200 plantas autóctonas para la Cañada Real de los Isleños: reforestación participativa en Pilas para reforzar biodiversidad y sombra en el campo

Pilas, 11 de marzo de 2026. La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente ha celebrado este miércoles en Pilas (Sevilla) una reforestación participativa en la Cañada Real de los Isleños y Marisma Gallega, con la plantación de más de 200 ejemplares de especies autóctonas. La actuación se enmarca en el Programa de Participación y Sensibilización Ambiental de la Red Natura 2000 que desarrolla la Delegación Territorial en los espacios naturales protegidos de la provincia.

En el acto participaron la delegada territorial, Inmaculada Gallardo Pinto, y el alcalde de Pilas, José Leocadio Ortega, junto a miembros de la corporación municipal. La Junta destaca que estas acciones tienen una “función protectora” para el medio ambiente y contribuyen a la estabilidad climática, la protección del agua y del suelo y la mejora de la calidad del aire.

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Especies plantadas y objetivo: regenerar el monte mediterráneo

La plantación se realizó en ambas márgenes del camino y se compuso de romero, lentisco, encinas, pinos, retama y lavandas, entre otras especies de monte mediterráneo. La finalidad, según la información difundida, es favorecer que a medio plazo el entorno pueda regenerarse y funcionar como corredor ecológico, reforzando la biodiversidad.

La acción contó con la colaboración de la asociación Alcarayón, a la que la Junta vincula con la conservación de la naturaleza, la educación ambiental y el voluntariado en el municipio.

Sombra y uso rural: agricultores, ganaderos y tránsito por vía pecuaria

Además del componente estrictamente ambiental, la reforestación se plantea como una mejora para quienes utilizan la vía pecuaria en su actividad profesional o de ocio. La delegada territorial señaló que la plantación aportará sombra a agricultores y ganaderos, así como a senderistas, ciclistas y personas que transitan a caballo por estos caminos.

En una provincia donde muchas explotaciones dependen de accesos rurales y de una red de caminos funcional, estas intervenciones pueden tener un efecto práctico: mejorar el confort térmico en recorridos habituales y contribuir a estabilizar suelos y márgenes, especialmente en entornos sensibles como los ligados a marismas y corredores de biodiversidad.

Mantenimiento: el punto clave tras la foto

La actuación se presenta como un paso para “mantener y dar continuidad” a la reforestación de la Cañada Real de los Isleños y Marisma Gallega. Esa continuidad será determinante: el éxito no se mide solo en ejemplares plantados, sino en el arraigo de la vegetación y en su capacidad de sobrevivir a las condiciones del terreno. En actuaciones de este tipo, el seguimiento posterior (riego de apoyo cuando proceda, control de marras, reposición y protección frente a daños) suele marcar la diferencia entre una mejora real del entorno y una intervención puntual.

Con esta reforestación, la Junta refuerza una línea de trabajo que combina restauración ambiental y participación ciudadana en un espacio vinculado al uso rural y a la conectividad ecológica del territorio, con impacto directo en la biodiversidad y en el paisaje de un municipio del entorno metropolitano y agrícola sevillano.