Sevilla, 27 de febrero de 2026. La Universidad Pablo de Olavide (UPO) ha abordado esta semana en la Casa de la Provincia (Diputación de Sevilla) la muerte “como hecho cultural y patrimonial” a través de las jornadas ‘Del despertar a la muerte’, celebradas los días 23 y 24 de febrero dentro del XVI Seminario de gestión y difusión del patrimonio local. El encuentro reunió a una decena de especialistas y planteó la muerte no solo como final biológico, sino como fenómeno con huella en el arte, los rituales y los espacios de memoria, desde cementerios hasta tradiciones culturales vinculadas al duelo.
La iniciativa, impulsada por el Área de Historia del Arte de la UPO, el Máster en Arte, Museos y Gestión del Patrimonio Histórico y la Cátedra de Barroco, estuvo dirigida por Fernando Quiles García y coordinada por Daniela Kaplan Stein, según recogen la Diputación y la propia universidad.
Un seminario con mirada multidisciplinar
La programación se articuló en dos sesiones con ponencias procedentes de distintas universidades e instituciones. La Diputación detalla que el primer día se abrió con una presentación de Fernando Quiles García y continuó con la ponencia ‘Tánatos como experiencia cultural: Don Juan Tenorio en el Cementerio de Sevilla’, impartida por Sergio Raya Trasierras y Óscar Hernández Martínez (Engranajes Culturales).
En la misma jornada se incluyeron intervenciones sobre religiones de la Antigüedad y sobre la representación de la muerte en los objetos y el arte, con ponencias de Rocío Gordillo Hervás y Daniela Kaplan Stein (UPO). La sesión concluyó con un coloquio con el público.
El segundo día, el programa continuó con ‘Contra el exilio de los muertos: la dimensión patrimonial de los cementerios’, a cargo de Francisco Javier Rodríguez Barberán (Universidad de Sevilla); ‘El espectáculo de poder: exequias reales en las catedrales hispanas’, impartida por Laura Illescas Díaz (Universidad de Salamanca); y ‘Se perdieron las letras, se acabó la lectura. Sobre la memoria sepulcral en el barroco sevillano’, nuevamente con Fernando Quiles García. También esta jornada finalizó con coloquio.
Cementerios, memoria y gestión patrimonial
El enfoque patrimonial planteado en las jornadas conecta con una realidad conocida en la provincia: en muchos municipios, el cementerio es un espacio de memoria familiar y colectiva, donde inscripciones, panteones y símbolos aportan información sobre generaciones, oficios y vínculos comunitarios. El seminario puso el foco precisamente en esa dimensión, al tratar los camposantos como patrimonio que puede ser interpretado y gestionado.
En esa línea, el texto de contextualización aportado sobre el seminario subraya que la muerte en los pueblos se expresa también en rituales compartidos y marcas sonoras y sociales del duelo, como campanas o costumbres de visita en fechas señaladas. La propia Diputación enmarca el encuentro como un espacio para el análisis cultural e histórico “desde una perspectiva multidisciplinar” y para la difusión del patrimonio local.
Entre la investigación y la vida cotidiana de la provincia
La Casa de la Provincia, sede cultural de la Diputación, vuelve así a ejercer como punto de encuentro entre universidad y ciudadanía, acogiendo actividades que trasladan debates académicos al territorio. La Diputación sostiene que con estas jornadas el espacio “se consolida” como referencia para la reflexión y difusión del patrimonio local.
El interés de estas temáticas trasciende lo universitario: en una provincia con numerosos municipios medianos y pequeños, el patrimonio no siempre se limita a iglesias, castillos o archivos. También está en lo cotidiano, en los lugares donde se expresa la identidad comunitaria. El seminario plantea, en último término, una pregunta de gestión cultural: cómo conservar y explicar ese patrimonio funerario y simbólico sin reducirlo a un asunto privado, y sin que quede fuera de las políticas locales por falta de recursos o atención.
En un contexto rural donde la presión sobre servicios y presupuestos municipales es habitual, el reto es que los debates sobre patrimonio se traduzcan en herramientas de gestión: inventarios, conservación básica, señalización o divulgación respetuosa. La muerte, como recordó el seminario, también deja huellas culturales. Y esas huellas, en la provincia, forman parte de la historia de cada pueblo.

