Sevilla, 2 de diciembre de 2025. El reciente brote de peste porcina africana (PPA) detectado en jabalíes cerca de Barcelona ha desencadenado una crisis a nivel nacional que afecta al sector porcino de toda España, incluida la provincia de Sevilla. Aunque hasta el momento la enfermedad no se ha detectado en Andalucía, las autoridades han movilizado al sector ganadero para implementar medidas preventivas ante la posibilidad de contagio.
La confirmación de los primeros casos —detectados en fauna salvaje en Collserola— ha provocado que numerosos países suspendan o restrinjan las importaciones de carne de cerdo española. Mercados clave como Japón, México, Taiwán, Reino Unido o Corea del Sur han detenido compras procedentes de España, mientras que otras naciones han optado por aplicar un bloqueo parcial. En este contexto, la exportación de porcino, uno de los pilares del sector agroalimentario nacional, se encuentra bajo una fuerte tensión.
Desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, se ha recordado que la enfermedad no representa un riesgo para la salud humana, y que los productos cárnicos cumplen con todos los controles sanitarios habituales. El ministro, recientemente, ha instado a la calma y ha resaltado que el abastecimiento interno está garantizado.
No obstante, la reapertura del escenario internacional dependerá en buena medida de la capacidad de las autoridades para contener el foco en Cataluña y evitar su expansión. La política de “regionalización” aplicada por algunos países permite mantener las exportaciones desde zonas no afectadas, pero ha dejado en evidencia la vulnerabilidad del mercado exterior ante este tipo de emergencias sanitarias.
En Andalucía, el gobierno regional ha convocado al sector porcino para evaluar medidas de prevención y reforzar los controles en las explotaciones ganaderas. El consejero de Agricultura ha subrayado que, por el momento, la comunidad autónoma no tiene registros de PPA, pero ha instado a mantenerse vigilantes para evitar una posible propagación.
Para los ganaderos sevillanos y andaluces, las próximas semanas serán cruciales: se vigilarán de cerca los protocolos de bioseguridad, movimientos de animales y control de fauna silvestre, mientras el sector espera que la situación se estabilice y los mercados internacionales vuelvan a abrirse.

