La Diputación se alinea con el sector de la aceituna de mesa ante la incertidumbre exterior y el debate sobre precios en origen

Sevilla, 8 de marzo de 2026. La Diputación de Sevilla ha reforzado en los últimos días su interlocución con el sector de la aceituna de mesa de la provincia a través de una serie de encuentros institucionales con entidades representativas de la cadena agraria e industrial. La iniciativa se suma a la colaboración desarrollada durante el último año con el Consejo Regulador de las IGP Aceituna Manzanilla y Gordal de Sevilla, en un momento que el propio sector sitúa bajo un escenario de incertidumbre por factores externos y por la evolución del mercado.

El diputado provincial de Servicios Públicos Supramunicipales, Gonzalo Domínguez, ha mantenido sesiones de trabajo con el presidente de Cooperativas Agroalimentarias de Sevilla, Gabriel Cabello; el director de la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO), José María Penco; el secretario general de ASEMESA, Antonio de Mora; y dos responsables de COAG, José Manuel Márquez y Francisco Manuel Fernández, representante en el Consejo Regulador de la IGP Manzanilla y Gordal.

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Un cultivo clave en el medio rural sevillano

La Diputación enmarca estas reuniones en el peso que tiene la aceituna de mesa en el territorio. Domínguez recordó que Sevilla es la primera provincia productora en España, con una concentración “en torno al 60% de la producción total nacional”, y que la provincia también lidera en transformación y exportación, con empleo ligado tanto al campo como a la industria.

Ese entramado explica por qué cualquier cambio en precios, costes o demanda se traslada con rapidez a los municipios olivareros: afecta a la planificación de campaña, al funcionamiento de cooperativas, al empleo temporal y al tejido de empresas auxiliares que vive, en buena medida, del ritmo del sector.

Incertidumbre por aranceles y contexto geopolítico

La institución provincial sitúa el momento actual bajo una coyuntura “especialmente compleja” por el impacto de una “situación geopolítica sobrevenida” y por los aranceles impuestos desde Estados Unidos a productos agrarios europeos. En ese marco, Domínguez trasladó que la Diputación está en “actitud de escucha” y que pretende sostener su “compromiso de colaboración institucional” con el sector.

Aunque la Diputación no regula la política comercial, busca reforzar su papel de acompañamiento y coordinación con entidades sectoriales en una fase donde la exportación y la estabilidad del mercado vuelven a estar en discusión.

El alza del precio en origen y el reto de la viabilidad

En paralelo a la agenda institucional, el sector vive atento a la subida del precio de la aceituna en la provincia, un movimiento que puede aliviar una campaña y mejorar ingresos en origen, según el enfoque aportado en la información de contexto. Sin embargo, el debate de fondo sigue siendo estructural: garantizar que el cultivo sea viable, que el agricultor pueda vivir de su trabajo y que el olivar mantenga su papel como pilar económico y social del medio rural sevillano.

La capacidad de la provincia para transformar y exportar no solo es un dato de liderazgo, es también un punto sensible. Cuando el mercado se tensiona, la pregunta no es únicamente cuánto sube el precio, sino si el margen se sostiene una vez descontados costes y si el valor añadido se queda en el territorio de forma estable.

Agricultura e industria: una cadena que necesita certidumbre

El mensaje que deja la ronda de reuniones es de continuidad en el diálogo con cooperativas, municipios del olivo, exportadores e interlocutores agrarios. Para el sector, la clave estará en cómo ese marco institucional ayuda a afrontar dos planos a la vez: el inmediato, marcado por la incertidumbre exterior, y el de medio plazo, centrado en la rentabilidad y la sostenibilidad económica del cultivo.

En una provincia donde la aceituna de mesa no es solo agricultura, sino también industria agroalimentaria, empleo y actividad en muchos pueblos, la evolución del mercado seguirá condicionando decisiones en campo y en fábrica más allá del cierre de la campaña.