Sevilla, 22 de noviembre de 2025. El brote actual de la gripe aviar del subtipo Influenza aviar H5N1 ha generado ya más de 3 millones de sacrificios de aves en España desde el 1 de julio, con unos 115 focos registrados en explotaciones, tanto de aves de corral como silvestres. En Andalucía, la evolución preocupa especialmente al estar entre las comunidades con mayor producción avícola. La principal alerta recae sobre la posibilidad de que el virus evolucione o salte a otras especies, aunque las autoridades garantizan que, hasta ahora, el abastecimiento y el consumo de carne y huevos siguen asegurados.
Sectores más afectados
El impacto se concentra sobre todo en las granjas de puesta (huevos): se han sacrificado 2,4 millones de gallinas ponedoras, que representan alrededor del 5 % del censo nacional, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. En cambio, la producción de pollos para carne ha sufrido un daño mínimo, ya que tan solo se retiraron unos 200.000 ejemplares, debido principalmente a que apenas el 6 % de esta producción se realiza al aire libre. Ello explica que el abastecimiento esté garantizado, aunque el sector del huevo prevé un periodo de hasta seis meses para volver a normalizar la oferta.
Implicaciones para los consumidores y mercados
El encarecimiento del huevo ya se ha dejado notar: su precio se incrementó un 22,5 % interanual, convirtiéndose en el alimento con mayor subida registrada en la cesta de la compra. Ante esta situación, el Gobierno ha anunciado que seguirá monitorizando este componente. Las asociaciones del sector señalan que el aumento responde no solo al brote, sino también al proceso de transición desde sistemas en jaula a sistemas de gallinas sueltas (campero o ecológico), que implica mayores costes y menor producción instantánea.
Vigilancia sanitaria y bioseguridad reforzadas
Luis Planas, ministro de Agricultura, ha declarado que la situación “está, por ahora… controlada”, aunque añadió que “nadie piense que se puede levantar el pie al respecto”. Asimismo, descartó que se haya producido una mutación que permita la transmisión del virus a mamíferos, tras la muerte de un zorro en Zaragoza. “No se ha producido una mutación como tal”, explicó. Por su parte, los veterinarios andaluces remarcan que el riesgo para la salud humana es “altamente improbable” y que “es imposible que pase un animal enfermo a la cadena alimentaria”.
