Final de temporada: El Betis recoge seis años de paciencia y el Sevilla paga la factura de su inestabilidad

Partido del Betis en el estadio de La Cartuja

Análisis del cierre liguero de los dos equipos sevillanos: una temporada histórica en Heliópolis y otra al borde del abismo en Nervión.


Sevilla, 25 de mayo de 2026. La fotografía de la trigésimo octava jornada de LaLiga deja una postal extraña para los aficionados sevillanos. El sábado 23 de mayo, mientras La Cartuja despedía a Manuel Pellegrini con una victoria por 2-1 ante el Levante UD y la mirada puesta en la próxima Liga de Campeones, en Balaídos un Sevilla FC ya salvado caía 1-0 con la cabeza puesta en el verano. Diecisiete puntos separaron al quinto del decimotercero. Toda una vuelta. La distancia entre dos clubes vecinos no se explica solo con el balón.

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El éxito bético no es casualidad

Que el Real Betis vuelva a la máxima competición continental veinte años después responde, sobre todo, a una palabra que en el fútbol español escasea: continuidad. Pellegrini cumple seis temporadas en el banquillo y este curso ha superado los 300 partidos como entrenador verdiblanco, una cifra inédita en la historia del club. El consejo presidido por Ángel Haro y la dirección deportiva de Manu Fajardo han sostenido un proyecto que ha avanzado por escalones: décimo sexto en 2020, sexto en 2021, séptimo y octavo después, sexto en 2024-25 y quinto ahora.

La gestión económica acompaña al diseño. El límite salarial bético se sitúa en 125,9 millones de euros, séptimo de LaLiga, lo que ha permitido afrontar este verano fichajes de calado como el del extremo brasileño Antony, en propiedad por 22 millones de euros más variables, o consolidar al delantero colombiano Juan Camilo Hernández. Los datos del campeonato confirman la solvencia: 15 victorias, 15 empates, 8 derrotas, 59 goles a favor, 48 en contra. Solo el FC Barcelona y el Real Madrid CF perdieron menos partidos.

La cuenta pendiente verdiblanca

El relato bético, sin embargo, tiene grietas que el propio Pellegrini conoce. Los 15 empates son la cifra más alta de toda LaLiga: un equipo que no sabe cerrar lo que domina. La Copa del Rey terminó con un 0-5 en casa frente al Atlético de Madrid en cuartos de final, una herida deportiva difícil de digerir para el aficionado. En la Liga Europa, el conjunto verdiblanco alcanzó los cuartos de final por primera vez en su historia, pero cayó eliminado por el Sporting de Braga portugués después de remontar el conjunto luso un 2-0 en La Cartuja para terminar imponiéndose por 2-4. Y la pubalgia crónica de Antony, sumada a la dependencia ofensiva del propio brasileño y del Cucho Hernández, deja al equipo expuesto ante una eventual baja prolongada. Volver a la Liga de Campeones es una cima, pero también una exigencia que multiplica los riesgos.

El Sevilla paga deudas que vienen de lejos

La temporada nervionense tiene su explicación principal en una sola cifra: 22,1 millones de euros. Ese fue el límite salarial fijado por LaLiga al Sevilla FC en septiembre, el más bajo de Primera División y casi seis veces inferior al del Real Betis. En febrero llegó incluso a quedar reducido a 684.000 euros, por detrás de la mayoría de equipos de Segunda. El club ha vivido del trasvase de jugadores libres y cedidos: Alfon, Suazo, Vlachodimos, Akor Adams, Ejuke o Neal Maupay llegaron sin coste de traspaso.

La crisis económica explica el modelo, pero no la inestabilidad institucional. Luis García Plaza, presentado el 24 de marzo tras la destitución de Matías Almeyda, se convirtió en el noveno entrenador del club en tres años y medio. La salida de Ramón Rodríguez Verdejo, Monchi, en 2023 dejó un vacío en la planificación que las direcciones deportivas sucesivas no han llenado. Y mientras el equipo competía sobre el césped, en los despachos avanzaba el proceso de venta del club al exjugador Sergio Ramos y al fondo Five Eleven Capital, pendiente de la prueba de fondos y de las autorizaciones de LaLiga y del Consejo Superior de Deportes.

Lo que el Sevilla rescata del naufragio

Y aun así, conviene matizar el análisis. El Sevilla FC ha cerrado su cuarta temporada consecutiva en Primera División partiendo del peor presupuesto de la categoría. El delantero nigeriano Akor Adams cumplió con 10 tantos en Liga pese a perderse semanas por la Copa de África de Naciones. La cantera ha empezado a dar relevo: Kike Salas se ha asentado en defensa y nombres como José Ángel Carmona, Manu Castrín, Alberto Collado, Oso o el extremo Peque han disputado minutos en el tramo decisivo. El rescate firmado por Luis García Plaza con tres victorias consecutivas ante la Real Sociedad, el Real Club Deportivo Espanyol y el Villarreal CF certificó la permanencia y demostró que el oficio del técnico también cuenta.

Dos modelos, una ciudad

La comparación entre ambos clubes deja una lectura clara que va más allá de la clasificación. El Real Betis ha apostado por un proyecto largo, con un entrenador estable, una dirección deportiva continuada y una inversión calculada, y ha cosechado en la sexta temporada el fruto más alto. El Sevilla FC ha sostenido el corto plazo desde la urgencia: nueve entrenadores en tres años y medio, mercados de fichajes condicionados por la asfixia económica y un futuro institucional pendiente de un cambio accionarial. No es un debate sobre la grandeza histórica de los clubes —el Sevilla suma siete títulos europeos que ningún otro equipo andaluz tiene— sino sobre la gestión del presente.

Los dos derbis del curso, ganado el primero por el Real Betis en el Sánchez-Pizjuán por 0-2 y empatado el segundo a dos goles en La Cartuja, reflejaron el momento de cada equipo: superioridad verdiblanca con margen y, después, un Sevilla capaz de remontar un 2-0 que recordó que la rivalidad sigue viva.

El verano que comienza pondrá a prueba a ambos. El Real Betis deberá reforzarse para una Liga de Campeones que exige doble esfuerzo, retener a Pellegrini —aún sin renovar— y resolver la situación física de Antony. El Sevilla FC tendrá que cerrar la operación de venta antes de planificar plantilla y decidir si Luis García Plaza es el técnico que conduce la reconstrucción. La temporada 2026-27 dirá si la distancia de diecisiete puntos era un episodio o una tendencia.