Sevilla, 11 de abril de 2026. La directora del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), Olga Carrión, ha fallecido este 10 de abril de 2026 a los 52 años, según han confirmado diversas fuentes institucionales y medios de comunicación. Su muerte ha generado numerosas reacciones en el ámbito político y social andaluz, donde se ha destacado su trayectoria al frente de políticas de igualdad y su implicación en la lucha contra la violencia de género.
Carrión, natural de Sevilla, ocupaba la dirección del IAM desde la actual legislatura. Durante su etapa al frente del organismo, impulsó distintas iniciativas centradas en la atención a víctimas de violencia machista, la sensibilización social y el refuerzo de recursos públicos destinados a la igualdad.
Trayectoria vinculada a la igualdad
A lo largo de su carrera, Olga Carrión desarrolló un perfil ligado a las políticas sociales y de igualdad. Desde el Instituto Andaluz de la Mujer, organismo dependiente de la Junta de Andalucía, trabajó en la coordinación de programas dirigidos a mujeres en situación de vulnerabilidad, así como en la puesta en marcha de servicios de atención especializados.
Entre las líneas de actuación de su etapa se encuentran el desarrollo de centros de crisis para víctimas de violencia sexual y la ampliación de recursos de apoyo psicológico y jurídico. También participó en espacios institucionales y foros sobre igualdad, donde abordó cuestiones como la violencia de género o los cambios en las actitudes sociales entre jóvenes.
Reacciones institucionales y sociales
Tras conocerse la noticia, representantes políticos y entidades sociales han trasladado públicamente sus condolencias, destacando tanto su labor profesional como su implicación personal. Diferentes mensajes coinciden en subrayar su compromiso con la igualdad y su cercanía en el trato.
Desde el ámbito institucional se ha reconocido su papel en el impulso de políticas públicas dirigidas a las mujeres en Andalucía. Asimismo, colectivos sociales han valorado su disposición al diálogo y su participación en iniciativas relacionadas con la defensa de los derechos de las mujeres.
Algunas reacciones también han puesto el foco en la necesidad de continuar el trabajo iniciado desde el IAM, especialmente en un contexto en el que persisten retos como la violencia de género o las desigualdades estructurales.

