Sevilla, 26 de abril de 2026. Municipios como Osuna, Sanlúcar la Mayor o Carmona acumulan más reservas hoteleras que nunca. Los datos de la Seguridad Social revelan que eso no se traduce en nuevos puestos de trabajo. Hay razones estructurales que lo explican, y no son las mismas para todos los municipios.
En 2025, la capital sevillana concentró el 59,1% de todas las reservas hoteleras de la provincia, dos puntos más que el año anterior. Pero si se mira municipio a municipio, el mapa turístico del resto de la provincia se está moviendo. Sanlúcar la Mayor, Benacazón, Dos Hermanas y Osuna fueron los municipios que más cuota de reservas ganaron en 2025, con crecimientos de entre 0,4 y 0,55 puntos porcentuales respecto a 2024, según el análisis elaborado por Carmen Navarro, diplomada en Turismo y especialista en el sector con más de diez años de experiencia, a partir de datos de quehoteles.com.
La tendencia va más allá de un año concreto. En 2024 la capital acaparaba el 56,77% de las reservas provinciales. En 2025 creció hasta el 59,11%, pero el avance provisional de 2026 apunta a un reparto más equilibrado: 51,36% para la capital y 48,64% para el resto. El turismo hotelero fuera de Sevilla ciudad se está diversificando. Ya no depende de dos o tres zonas concretas. Bormujos sigue siendo el principal polo no capitalino, pero municipios como Sanlúcar la Mayor, Osuna o Benacazón ganan peso de forma sostenida.
Son buenas noticias para estos municipios. O al menos lo parecen.
Porque cuando se cruzan esos datos de reservas con los de afiliación a la Seguridad Social, el cuadro cambia. El turismo crece. El empleo, en gran medida, no.
El empleo hostelero sigue concentrado en la capital
De los 67.419 trabajadores afiliados en hostelería en la provincia de Sevilla en marzo de 2026, el 57% trabaja en la capital. En términos absolutos: 38.492 afiliados en Sevilla ciudad frente a 28.927 en el resto de la provincia, repartidos entre más de cien municipios.
Los cuatro municipios que más cuota de reservas ganaron en 2025 según el análisis de Carmen Navarro suman entre todos 4.460 afiliados en hostelería, el 6,6% del total provincial. Sanlúcar la Mayor, que encabeza el ranking de crecimiento con +0,55 puntos porcentuales, tiene 358 afiliados en el sector. Benacazón, segunda con +0,50 pp, tiene 274. Osuna, cuarta con +0,40 pp, tiene 425. Son municipios que reciben más reservas cada año. Pero eso no se refleja en una creación de empleo equivalente.
No todos los crecimientos de reservas significan lo mismo
Antes de explicar por qué el turismo no genera más empleo, hay una pregunta previa que conviene responder: ¿qué tipo de turismo está creciendo en cada municipio? Porque no es lo mismo crecer en reservas a diez kilómetros de Sevilla que hacerlo a noventa.
Los municipios metropolitanos, los que están en la corona más cercana a la capital, tienen un perfil específico: parte de sus reservas las hacen viajeros que quieren visitar Sevilla pero prefieren alojarse fuera, ya sea por precio, por tranquilidad o porque combinan la visita a la ciudad con alguna actividad en el entorno. Sanlúcar la Mayor está a 28 kilómetros de la capital. Benacazón a 35. Castilleja de la Cuesta a ocho. En estos casos, el crecimiento de reservas no refleja necesariamente un atractivo turístico propio del municipio: refleja, en parte, el desbordamiento de la demanda de Sevilla ciudad hacia su área de influencia.
Eso tiene una implicación directa sobre el empleo. Si el turista pernocta en Sanlúcar pero pasa el día en Sevilla, el impacto económico real en ese municipio es el del alojamiento, que en muchos casos gestiona un autónomo o una familia. No genera contratación adicional significativa.
Los municipios del interior cuentan una historia diferente. Osuna está a 91 kilómetros de la capital. Nadie pernocta en Osuna para visitar Sevilla. Si sus reservas crecen un 0,40%, es porque algo está atrayendo turistas al propio municipio: su casco histórico, la colegiata de Santa María, el conjunto monumental, la ruta del aceite. Osuna tiene además desde 2022 un Plan de Sostenibilidad Turística en Destinos activo, el «Osuna sostenible 2023-2025», financiado en el marco del Plan META 2027 de la Junta de Andalucía. Es el único municipio de interior del análisis donde el empleo en hostelería también sube de forma interanual: de una media de 411 afiliados en el segundo trimestre de 2025 a 419 en el primero de 2026, un crecimiento modesto pero real y coherente con el aumento de reservas.
Carmona, a 33 kilómetros de la capital, está en un punto intermedio. Tiene un atractivo cultural propio indudable y aparece en todas las rutas turísticas del interior sevillano. Pero sus datos de empleo bajan un 8% entre el primer y el último trimestre del periodo analizado, a pesar de crecer en reservas. Su hostelería responde sobre todo a eventos de primavera, con un pico muy marcado en mayo que no se sostiene el resto del año.
Villamanrique de la Condesa, a 56 kilómetros, crece en reservas (+0,19 pp) con un perfil turístico ligado a la proximidad a Doñana. Su empleo hostelero es pequeño (96 afiliados) y muy estable a lo largo del año, lo que apunta a una oferta de alojamiento rural consolidada pero sin capacidad de crecer significativamente con el volumen actual de turistas.
Lo que muestran estos datos en conjunto es que el crecimiento de reservas en la provincia responde a lógicas muy distintas según el municipio, y que esa diferencia importa cuando se habla de impacto económico real.
Una temporada alta que dura lo que dura
El empleo hostelero en la provincia de Sevilla sigue un patrón muy concreto: sube en primavera, cae en verano y se recupera en otoño. No es una anomalía: es la lógica del clima sevillano.
En verano, cuando el calor supera habitualmente los 40 grados, la mayor parte de la población local se desplaza a las provincias litorales cercanas, principalmente Huelva y Cádiz. Muchos negocios hosteleros de los municipios del interior reducen su actividad o cierran directamente. El turismo de interior en Sevilla no tiene temporada alta en julio y agosto. La tiene en abril y mayo, y de nuevo en octubre y noviembre.
Los datos mensuales de 2025 lo confirman municipio a municipio. Carmona tiene su pico de afiliados en hostelería en mayo (862) y su mínimo en agosto (715). Osuna pasa de 425 afiliados en marzo a 399 en septiembre. En Valencina de la Concepción la caída es más pronunciada: de 369 en junio a 174 en julio, un desplome del 53% que apunta al cierre estacional de algún establecimiento concreto.
Lo que importa de este patrón no es que sea sorprendente, sino lo que implica: la ventana efectiva de generación de empleo en estos municipios es de dos o tres meses al año. Un aumento del 0,4 o el 0,5% en cuota de reservas anuales, por bienvenido que sea, no cambia esa realidad estructural.
La Junta de Andalucía es consciente del problema. Su Plan META 2027 incluye una línea estratégica específica llamada «Destino abierto todo el año», con el objetivo declarado de reducir la estacionalidad al menos en un 2%. Lo que el plan no menciona explícitamente es que en el interior sevillano ampliar la temporada no depende solo de la promoción turística. Depende también del clima.
El modelo de negocio que no necesita contratar
La segunda razón por la que el turismo no se convierte en empleo es más estructural y más difícil de resolver con políticas de promoción.
En el resto de la provincia, fuera de Sevilla capital, el 25,3% de los afiliados en hostelería son autónomos: propietarios que trabajan en su propio negocio sin empleados a cargo. En la ciudad ese porcentaje baja al 8,8%. La diferencia es significativa y explica mucho.
En municipios como Camas, Villamanrique de la Condesa u Osuna, más del 29% de los afiliados en hostelería son autónomos. En Sanlúcar la Mayor, el municipio que más crece en reservas, ese porcentaje es del 27,4%.
Esto significa que la hostelería de estos municipios está formada mayoritariamente por negocios familiares o unipersonales: un bar cuyos dueños son también sus únicos empleados, una casa rural gestionada por sus propietarios, un restaurante sin personal asalariado. Cuando ese negocio recibe más reservas y gana más dinero, ese dinero va al propietario. No genera un contrato nuevo. No aparece en las estadísticas de afiliación como empleo creado.
No es un fenómeno local. La Memoria de Seguimiento 2024 del Plan META 2027 confirma que el 61% de las empresas del subsector turístico andaluz son autónomos sin trabajadores a su cargo. Es la norma del sector en todo el territorio, pero en los municipios pequeños del interior se acentúa porque no existe la masa crítica de establecimientos medianos o grandes que sí generan contratación.
El contraste con Sevilla capital es revelador. En la ciudad, el porcentaje de autónomos en hostelería es del 8,8% porque el tejido empresarial es otro: hoteles con plantilla, cadenas de restauración, grupos de hostelería con varios locales. Cuando crece la demanda en Sevilla ciudad, hay estructura para contratar. Cuando crece en Sanlúcar o en Benacazón, en la mayoría de los casos no la hay.
El turismo sí tiene un rostro: es mayoritariamente femenino
Si el turismo provincial genera empleo, lo genera principalmente para mujeres. En diez de los doce municipios analizados, ellas son mayoría entre los afiliados en hostelería. Villamanrique de la Condesa lidera con el 62,5% de mujeres en el sector, seguida de Benacazón con el 56,6% y Carmona con el 55,3%.
El dato coincide con la media andaluza: según el Servicio Andaluz de Empleo, el 52,29% del empleo turístico en Andalucía lo ocupan mujeres. En la hostelería de los municipios del interior sevillano ese peso es aún mayor. Es un dato que merece atención en cualquier política de desarrollo turístico local: cuando se habla de crear empleo en el sector, se está hablando en su mayor parte de empleo femenino.
Lo que los datos no responden
Hay una limitación que conviene señalar: los datos de afiliación a la Seguridad Social no capturan el trabajo no declarado. En la hostelería rural, especialmente en negocios pequeños y en temporada corta, existe una bolsa de trabajo informal que estas estadísticas no ven. Nadie sabe exactamente qué tamaño tiene esa bolsa. Es posible que el crecimiento de reservas sí genere algo de actividad económica y laboral que simplemente no aparece en los registros oficiales.
Dicho esto, la conclusión de fondo no cambia. El turismo que llega a los municipios de la provincia de Sevilla encuentra un tejido hostelero formado en su mayoría por pequeños negocios sin capacidad ni necesidad de contratar más personal. Antes de que ese turismo se convierta en empleo estable y formal, hace falta algo más que más reservas: hace falta que los negocios crezcan hasta el tamaño en que contratar sea necesario, o que aparezcan establecimientos nuevos con capacidad de hacerlo.
Eso no ocurre de un año para otro. Y no ocurre solo porque lleguen más turistas.
Una oportunidad que todavía no se ha convertido en empleo
La tendencia de fondo es positiva. El turismo de interior en Andalucía creció en pernoctaciones un 6% en 2024, frente al 3,9% del litoral, según la Memoria de Seguimiento del Plan META 2027. Las pernoctaciones extranjeras en el interior subieron un 24,3%. Los municipios de la provincia de Sevilla forman parte de esa tendencia.
Hay casos que apuntan a que algo puede cambiar. Osuna, con atractivo propio, inversión pública en sostenibilidad turística y un crecimiento de reservas sostenido, es el ejemplo más claro de municipio donde turismo y empleo empiezan a moverse en la misma dirección, aunque todavía de forma modesta. Es un modelo distinto al de los municipios satélite de la capital, y probablemente más sólido a largo plazo.
El turismo llega. La pregunta es qué condiciones harían falta para que ese turismo se convirtiera en empleo de calidad, estable y local. Los datos sugieren que la respuesta no está solo en atraer más visitantes, sino en dos cosas concretas: desarrollar un atractivo turístico propio que no dependa de la proximidad a la capital, y transformar un tejido empresarial construido sobre autónomos y negocios familiares en algo con más capacidad de generar contratos. Ninguna de las dos es tarea de un año. Y ninguna de las dos depende únicamente de cuántas reservas se hagan en Booking.
Fuentes: análisis de reservas hoteleras por municipio elaborado por Carmen Navarro (diplomada en Turismo, especializada en Comunicación y Relaciones Públicas, más de diez años de experiencia en el sector) a partir de datos de quehoteles.com (2024-2026). Datos de afiliación a la Seguridad Social por municipio y actividad económica (CNAE 55 y 56), Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, ficheros mensuales 2025-2026. Informe anual de empleo en el sector turístico andaluz 2024, Observatorio Argos, Servicio Andaluz de Empleo. Memoria de Seguimiento 2024, Plan General de Turismo Sostenible de Andalucía META 2027, Junta de Andalucía.
Imagen de portada: Osuna (Sevilla). Foto de Aapo Haapanen vía Flickr (CC BY 2.0).

