Castilleja del Campo y Pedrera entran en riesgo de despoblación mientras Sevilla reduce el número total de municipios afectados

Castilleja del Campo

Sevilla, 9 de abril de 2026. La provincia de Sevilla ha registrado en 2026 una ligera mejora en el número de municipios en riesgo de despoblación, aunque con nuevos cambios en el mapa territorial. Castilleja del Campo y Pedrera se incorporan a esta categoría, mientras que localidades como Fuentes de Andalucía y El Saucejo abandonan la lista, según los datos difundidos por la Junta de Andalucía y recogidos por distintos medios.

En conjunto, Andalucía contabiliza 470 municipios en riesgo de despoblación, diez menos que el año anterior. Este descenso refleja una evolución desigual en el territorio, donde algunas zonas logran revertir la pérdida de habitantes mientras otras continúan enfrentando dificultades estructurales.

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Cambios en el mapa provincial

En el caso de Sevilla, la entrada de Castilleja del Campo y Pedrera pone el foco en municipios de tamaño reducido que presentan problemas vinculados a la pérdida de población, el envejecimiento y la falta de oportunidades económicas. Estos factores condicionan el mantenimiento de servicios básicos y la actividad local.

Por el contrario, la salida de Fuentes de Andalucía y El Saucejo de la lista indica una cierta recuperación demográfica o mejora en sus indicadores, aunque los expertos advierten de que estos avances deben consolidarse en el tiempo para evitar retrocesos.

La evolución del mapa provincial refleja una realidad heterogénea: mientras algunas localidades logran estabilizar su población, otras continúan perdiendo habitantes, lo que evidencia la complejidad del fenómeno.

Estrategia andaluza frente al reto demográfico

La Junta de Andalucía ha enmarcado estos datos en el desarrollo de la I Estrategia frente al Desafío Demográfico 2025-2030, un plan que busca frenar la despoblación mediante medidas orientadas a fijar población en el territorio, mejorar los servicios públicos y favorecer el desarrollo económico en zonas rurales.

Entre las líneas de actuación se incluyen incentivos para el emprendimiento, mejoras en infraestructuras y servicios, así como políticas destinadas a atraer nuevos residentes. El objetivo es corregir los desequilibrios territoriales y garantizar la sostenibilidad de los municipios más vulnerables.

No obstante, la persistencia de nuevas incorporaciones a la lista de riesgo evidencia que los efectos de estas políticas aún no son homogéneos y que el reto demográfico sigue siendo uno de los principales desafíos para la comunidad.

Un problema estructural en el medio rural

La despoblación afecta especialmente a municipios pequeños, donde la falta de empleo y de relevo generacional dificulta la continuidad de actividades económicas tradicionales, como la agricultura o la ganadería. Este contexto limita también el desarrollo de nuevas iniciativas empresariales, lo que agrava el problema.

Además, la reducción de población repercute directamente en la prestación de servicios públicos, como la educación, la sanidad o el transporte, generando un círculo que dificulta la fijación en el territorio.

Aunque la reducción global del número de municipios en riesgo supone un dato positivo, la incorporación de nuevas localidades a esta situación pone de manifiesto que el fenómeno sigue activo y requiere medidas sostenidas en el tiempo.

Evolución desigual y retos pendientes

La evolución de la despoblación en Sevilla y en el conjunto de Andalucía muestra avances puntuales, pero también la persistencia de desequilibrios territoriales. Las políticas públicas comienzan a dar resultados en algunos municipios, aunque la situación sigue siendo frágil en otros.

El reto pasa por consolidar las mejoras detectadas y ampliar el alcance de las medidas para evitar que más localidades entren en riesgo, especialmente en un contexto en el que el medio rural continúa enfrentando dificultades para atraer población y actividad económica.